La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
sábado, abril 01, 2006
Ataques en contra de la maquinaria
Recientemente, hace diez minutos, he sido víctima de ataques de la maquinaria judeo-cristiana. Es un fastidio. Por qué carajos tengo que soportar estos putos chantajes. Chingado. Me caga. Esa puta actitud de 'todo es muy difícil y yo sólo soy un perdedor'. Carajo. El puto chantaje milenario de mierda. Lo que me caga en la puta hostia es que inevitablemente a veces asumo que sí, es cierto, el mundo es muy difícil y no puedo hacer nada. Ajá, necesito un balazo. Eso será sencillo. Nadie me extrañará, tampoco me necesita ahora. Espera, quizá mis padres sufran. Okas, entonces no lo hago por ellos. ¡Por favor! Despierta pequeño cobarde de mierda. Carajo. Puto chantaje de mierda, puto. Esto es una aberración. Lo que hacen para controlarte. No pueden es simple. Por qué todos quieren controlarte. Qué hallan, parecido a lo mágico, en poseerte. Por qué no se comparten. Por qué el dominio absurdo, el sometimiento. Drama más drama, más drama. Esa satirización vulgar del drama. Por eso luego maldigo a esos intentos de romanticismo, a ese efectismo sobre explotado hasta agotarlo. Pero no, no, esto es obra del puto vulgo. Está listo para dominarnos con sus mentiras y sus ataques a los sentimientos. No a esa puta vulgarización, chingado. El puto vulgo siempre arruina todo. Lo que lastima es que son millones. Drama, drama, sufro, sufro. Acá diré que eso no es drama, no existe conflicto porque es obvia la determinación a seguir. Es pusilánime intento, cobarde. Carajo, carajo; carajo el puto vulgo es tan cobarde.
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