Ayer fui a mirar libros de fotografía para intentar mejorar. Tenía a las doce muchas ganas de mirar a Narda, besarla y otra vez. Cuando regresé estaba muy enojada por la sesión del martes. A mí tampoco me agradó. Cuando la miré el jueves sentí que le faltaba fuerza, no parecía chapultepec, era un 'cualquier lugar'. Pésimamente no expresé mi comentario. Pero sugerí planear una nueva sesión si esta fallaba demasiado. Entonces, tenía hambre, no desayuné ni un plato de algo, ¿por qué desocupado lector?, simple, me olvidé; cuando estaba en el puma recordé que salí de casa sin probar nada, y ya. A las tres cuarenta tuve antojo de sopa. Bajé sin Narda, permaneció en la computadora enfadada conmigo. Es increíble y molesta mi distracción y como puede herir a las personas que quiero. Carajo, me olvidé de cómo expresar mis sentimientos. Narda siempre dice: 'parece que estarías mejor solo'.
Ayer fuimos a casa de Miguel, era su cumpleaños. Antes tomé unas fotos mientras se vestía. No le gustó ninguna. Entonces me pidió que le tomara otras. Borré dos porque sabía que no le gustarían. Se molestó y de pronto dijo lo mucho que le molesta últimamente estar conmigo. Parecía el preludio de una decisión de terminarme. Me sentí terrible. No quité mi cara, quizá de piedra o muerte, en toda la noche. Me preguntó muchas veces qué pasaba --Estoy muy triste--.
Esos experimentos por ser un genio me han hecho mucho daño, eso o mi falsa intención de ser un genio, en este caso, de la literatura. Caray, sigo en una mecánica de autoflagelación judeo-cristiana. No sé de dónde, o sea sé cómo surge, pero no la manera de superarla. Pensándolo mejor quizá tampoco sepa de dónde viene.
Es increíble. Ella se cuestiona si la quiero. Vamos, la quiero tanto que propuse vivir juntos. Quizá aparento poca consecuencia a mis acciones primarias. Me siento mal y desde hace meses pienso que no podré escribir un poema más. Tantas cosas me agobian. Ya quiero un trabajo, ser independiente, que vivamos en otro lugar.
Es que siempre me cuestiono tanto; pero, al final, afuera, Narda piensa que soy un grosero que no necesita a nadie. Dentro maquino planes para ya no ser tan distante, cuando sólo debería besarla, no pensar tanto; actuar. Actuar.
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario