La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

jueves, noviembre 01, 2007

A quién puedo culpar de mi desgracia. Chingado, nada me hace sentir mejor. Hay días en que todo es tan tan desastrozo. Me siento mal. Es así. Por qué dejé que este idiota hiciera ese trato con [tachado]. Yo no creo en nada de esa basura. TaNto odio me ha orillado a errores bastante tontos. Es así, tu realidad es así. Carajo, estás aquí. Acéptalo. Carajo. Con este pinche cobarde. Putamadre. Haz algo con tu vida bastardo, haz algo, no simplemente huir. O pretender que no pasa nada. Que nunca pasa nada. Para qué dices que sí si no te entregas. Si todo lo haces a medias.

No hay comentarios.: