La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

lunes, agosto 13, 2007

manejo defensivo

Controlar los ímpetus o ser libre y esas cosas que no entiendo porque no leo. Intento de ser dueño de las emociones de los demás. ¿Cómo debiera reaccionar ante las cosas que desapruebo? Como drogarse o escribir de que es muy chido o de los imitadores de Bukowski o de que hay que morirnos o de la fiesta perpetua o de tanta mitología mierdeante que pretenden emparentar con el romanticismo del diez y ocho o con el rock and roll. Chingado, ¿cómo inconformarse?

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