porque como siempre ayudé a tomar fotos. No soy fotógrafo; quizá me debiera llamar... ¿asistente? ¿Existen en las fotos? Bueno. El punto es que nunca le gustan mis tomas. Algunas sí son nefastas, digamos un cuarenta por ciento. El resto son medianas; pero no cumplen sus expectativas. Siempre intento hacerlas de la mejor manera. Por eso la presión. Soy hiper nervioso. Hasta tiemblo o así. Y ella siempre actúa muy dominante y enojona. Luego, sumemos que yo no soporto demasiado el trabajo en equipo o que mi paciencia es limitada. Escribo esto porque ayer que estuve en mi mejor actitud. Las fotos no salían claro, pero nunca me sentí más relajado, aunque ella estaba enojada, decido, después de que me arrebata la cámara, hacer una broma, que inmediatamente (o sea, cuando la hacía) me arrepiento de maquinar, y que pretendía simplemente como boba y para relajar la pesadez. Ella arma una escena de hiperenojo. Ahora dice que ya no le caigo tan bien. Realmente me enfadó. No mames, soy increíblemente rencoroso. No pude bajarme el coraje hasta que terminé en la ducha con agua helada, y eso que antes me mojé mientras salí al súper. Me sentí francamente triste porque estuve tranquilo, y siempre que elijo disminuir la aprehensión sucede la catástrofe que me invita a ser un obsesivo y tener manchas en la cara por no deshollinar con eficacia. ¿Por qué siempre elijo los momentos idoneos para que resulte que no cambiar es la opción?
Después dormí un rato y no he iniciado mi extra. La verdad es que no tengo ninguna intención de principar.
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
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