La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

viernes, enero 13, 2006

Nueva época:)

Y... ¿qué hice durante tanto tiempo desocupado lector?; en principio extrañándote (aaaaaaaahhh), luego maldiciendo a otros lectores indeseables, motivo por el que abandoné este lugar temeroso de convertirlo en un blog de variedades (la red abunda con ellos, muy bien, pero acá se escribe y se narra la existencia de salvatore LaZarini, nada más:). Porque una bitácora que delimita su proceder en función de los lectores está condenada a la mediocridad de los 'chatrooms'.
¿Qué hacía entrañable a este lugar? Acá entraban lectores interesados en completar el círculo creativo de un blog, en retroalimentarlo. Por eso la molestia cuando me vi invadido por un pasado y por personas que ya no me interesan.
La pausa ha servido para afilar la navaja, estudiar las posibilidas editoriales de este lugar y vivir, siempre.
¡Eternidad y un vaso de leshita caliente es mi demanda!
Salve, querido lector.

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