La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

martes, octubre 18, 2005

Hoy acompañé un rato a A, mientras cambiaba el agua a las tortugas. No llegué al gimnasio :s aunque desperté temprano. Primero abrí los ojos a las seis y media, no descansé. Interrumpí un sueño; sólo recuerdo dos con ella. En el primero asistíamos a un concierto. Nuestra posición era el frente. No había demasiada lucha para permanecer ahí. Podría decir que estábamos plácidamente observando. Sospecho que era en europa, acá es imposible estar adelante y mantener un trance tan contemplativo. De pronto, la banda, que no reconozco, tomó unos momentos para cambiar el itinerario y tocar un cover no planeado. Era 'Helena' de 'misfits'. Me emocionaba, por reconocerla. Decía con orgullo a A que sabía qué canción era. La verdad no me gustaba demasiado su interpretación, era algo muy punk back to basic que no le hacía honor a la original. Miraba hechizado el rostro de A. No sé como termina el sueño. Me gusta mucho mirar a A. En el otro llevaba a A al mercado de xochimilco.

Salí de casa a las nueve cuarenta. Calculaba llegar a las diez y media, vería el final de su rutina y comenzaría la mía. A las once salí de la estación del metro. Escuchaba 'lengh of love' y pensaba que era tardísimo para encontrarla. Decidí caminar al gimnasio, esperaba encontrarla en el camino. Llegué, no estaba, entré a los vestidores, pensaba escribir un msj, cuando recibí su llamada. Hoy no entrené y ante la mirada azorada de O, el instructor, salí diciendo que volvería más tarde. No lo hice. Fui a casa de A, la acompañé, ayudé un poco con la pecera, en este caso tortuguera y leí un poco mientras esperaba que terminara de bañarse. Antes salí a comprar una papaya, muy buena esta vez. El sábado escuché el consejo de la jovencita atiende recaudería. Resultado; una papaya no lista para consumo en pedacitos. Por suerte la creatividad de A emergió y desayunamos un rico postre que incluso solicitaba la dulzura de la miel. Como decía, esta vez la comimos en pedazos acompañada con yogurth. La acompañé hasta el torniquete de salida, ella iba a la escuela, yo al banco a cobrar mi primer cheque.
Lo hice a las dos cincuenta y nueve, escribí un mensaje para Al, lo envié aproximadamente a las tres y cinco. Hacía mucho calor, sudaba mucho, pero estaba contento. Llegué a casa, comí y leí un poco del periódico de ayer. DEspués subí a mi recámara. Un día haré una entrada describiendo, espero con mayor fortuna que en el pasado blo9, mi habitación.

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