La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

miércoles, septiembre 28, 2005

DEscrUbimieNTO, de nuevo.

No sé lo que sucede en tu localidad querido y desocupado lector. Pero en la mía existe una tarifa nocturna para el transporte público, comienza a las veinte y tres horas y nadie la respeta. Los peseros que llevan a mi casa cobran el doble, no tengo idea de por qué. Todos lo asumen, aún teniendo una tabla que indica sólo el aumento del veinte por ciento en las noches.
Nunca pago la tarifa inventada por los jóvenes de la ruta noventa y cinco. Pienso que me identificarán y comenzarán a odiarme, quizá me nieguen el servicio. El punto es que ayer descubrí que no se trata de un debate con los choferes, acerca de las motivaciones creadas en sus cabezas para cobrar el doble, simplemente les pago la tarifa y desciendo :)

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