El lunes viajé por el metro --Siempre me ha parecido cagado notar que alguna persona dormida se pasa y cuando despierta tiene que regresar. Lo percibes en sus rostros. Se mueven lento y aparentan calma, su gesticulación indica enojo y desconcierto. Encuentro divertido esos sucesos--, tenía que bajar en 'hidalgo', por la línea verde, iba a 'Bellas artes'. El metro iba lentísimo, se detuvo en dos estaciones cuatro minutos y en otra llevaba seis y contando. No estaba desesperado ni nada, pero ya era tarde. De pronto sentí que mi celular sonaba, siempre lo llevo en vibrador, me causó sorpresa, aunque inmediatamente recordé un artículo que leí hace mucho en el 'reforma' acerca de una prueba piloto en algunas estaciones de esa línea. Perdí la llamada. Entonces se me ocurrió mirar alguno de los letreros para saber en qué estación estaba y vi que era 'tlatelolco'. Me pasé dos estaciones, es sumamente raro. Justo cuando me paré para salir sonó la alarma que avisa que cerrarán las puertas en cualquier instante. Salí y di la vuelta para regresar.
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
viernes, julio 08, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
2 comentarios:
Igual de malo es cuando te quedas atorado entre las puertas.
20:38
Nunca me ha pasado. ;)
20:42
Publicar un comentario