La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

martes, junio 28, 2005

Todo cambia, nada permanece

Una de las máximas complicaciones de la gente que me rodea, basicamente familia, es la de persistentemente tratar de mantener todo bajo control. Nada puede escapar de su escrutinio, todo debe ser perfecto; el lugar para las sorpresas está vedado y es territorio de los locos.

El problema comienza cuando algo no sale bien, por ínfimo que sea. Si falla una mínima parte el desencanto es grande, quiero decir GRANDE. El gozo que cualquier cosa pudiera producir desvanece entre una hormiga en medio del patio o un rayón en la mesa de centro. Todo tiene que ser como lo imaginamos. Todo debe seguir los caminos que nuestra estrechez soñadora impone; pero los sueños son difíciles de controlar. En lo personal pocas veces me salen las cosas e-x-a-c-t-a-m-e-n-t-e-c-o-m-o-l-a-s-p-l-a-n-e-o. Entonces siempre permito el paso a la desilusión.

Llevo mucho tiempo intentando controlar menos el entorno, es difícil en casa, donde todos pretenden controlar su entorno. Siempre siento que estoy cerca, luego me doy cuenta que sigo intentando controlarlo todo pero de diferentes maneras.

Sigo controlando todo de diferente manera, mientras cambia y desaparece, intento, continúo, mi fútil intención de que las cosas salgan como las planeo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

mientras eso sucedía yo estaba de compras.
saludos =)
17:49