La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

jueves, junio 23, 2005

Del que primero se habría de llamar suceso provechoso, después se borró y fue recuperado (dos veces) y que ahora no tiene títuloporquenocabenmás...

Pues el tan esperado examen del Qvixote, que no era el de Avellaneda, sino de Cervantes, sucedió por fin. Tuve el semestre completo para leerlo (desde febrero, no?), pero, como saben los seguidores de mi epopeya, decidí concertarla cinco días antes de mi control, más que examen.

Los pormenores son totalmente irrelevantes, el maestro es una extraña persona, aunque a mí todas las personas me parecen extrañas, en palabras de B, y me preguntó por los hermanos que encontró Sancho el gobernador y de lo que le contaron. La respondí y quedó pensativo, no sé por qué; ni pensaba en lo que había dicho, ni lo que había dicho era demasiado relevante o erudito. Después de esa pausa, deseó que me encontrara con el Qvixote alguna otra vez en mi vida. Quedé suspenso, ignoraba si era todo, me preguntó si necesitaba algo más, le hice un par de preguntas y después me fui.

Me maravillaba que podría haber leído cinco libros de doscientas páginas por día. Lo comenté con Z.

Una vez leí tres en una sola tarde: Atala, René y Werther. En realidad no soy un gran lector, en realidad nunca leo...
Estaba muy contento de haber leído todo el Qvixote en cinco días.
Conocí a D, en realidad ya la conozco, es novia de Z, que es mi mejor amigo, mas fui enterado de su fabulosa capacidad de lectura: es la maravillosa cantidad de 100 páginas por hora, hoy (ayer miércoles) leyó toda la segunda parte, que había comenzado apenas a las once.

Quiero leer a ese ritmo!!!

Al terminar (mi examen-control) fui a la coordinación de la puta carrera para preguntar si había aprobado el curso de 'taller de redacción', debo añadir en mi defensa, que sólo falté un día contando los dos semestres (!), sino lo aprobaba, por lo menos merecía una medalla a mi gallardía y buen talante de soportar ese tipo de asignaturas. Tenía, era obligación aprobarla, porque de no hacerlo, me sería imposible inscribirme a quinto semestre. Ni modo, hay cosas que simplemente son inevitables, lo he aprendido de la manera difícil, y pues lo cursé con gran pesar, lo cursé, y había una posibilidad de no aprobarlo, entonces sería mejor la muerte, o la beca de letras mexicanas, pero como no es de mi disposición ni lo uno ni lo otro, preferí acreditar y pues la pasé :D





Tuve dos sueños antes de levantarme, están totalmente olvidados a este punto, pero mientras estaba a punto de despertar, o en el punto intermedio, o no sé dónde, me pregunté, ¿qué año es? No supe. Comencé a intentar descubrirlo y pensé; el año pasado no fue el mundial por lo tanto debe ser dos mil cuatro, pero si es dos mil cuatro y no fue el mundial podría ser dos mil seis, puesto que este año es el mundial, pero si el mundial no es ahora, puesto que ya tendría que haber empezado, quiza es dos mil ocho y si es dos mil ocho, como creo que es en verdad, entonces podría ser dos mil doce y eso sí sería una catástrofe, ¿adónde se fue mi vida? Me pregunté... Abrí los ojos y estaba oscuro, la persiana cerrada, hacía frío y todavía tenía sueño; pero, conociéndome, ya no podría volver a dormir. Me levanté, bajé a la sala y prendí el televisor, regresé a mi recámara, tomé el dvd 'trilogy' de la cura, bajé, elegí el disco dos y miré el 'bloodflowers'.
La canción que da nombre al disco y es la última me alegró un poco. (todavía y todo el día no supe qué año era y creí que vivía en el dos mil seis, equivocado, hasta que vi en el blog, antes de escribir esta entrada que es dos mil cinco)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que yo no pasé...
No entiendo como califican, así que hasta después habrá noticias.
09:29

Anónimo dijo...

Que bueno que te fue bien y todo eso, pero la verdad es que eres un tanto irresponsable.
09:28

Anónimo dijo...

mmm... ¿realmente sirve de algo llevar a cabo 'lecturas rápidas'? Para eso se toman cursos ahí en copilco donde aprendes la constitución en un día y los huesos del cuerpo en dos. Y ¿sirve de algo?
01:31

Anónimo dijo...

Mi record es haber leído La Odisea en 13 horas (con recreitos), un día antes de un parcial.

Está bárbaro tu sueño.

TE FELICITO POR HABER PASADO!!!!
15:54

Anónimo dijo...

Eso de "llevar a cabo 'lecturas rápidas'" me sonó precisamente a lo que aludes: 'aprendes la constitución en un día y los huesos del cuerpo en dos'. Yo quiero leer el Quijote en trece (horas) completo y la odisea en cinco (también horas), que es lo mismo que aprender la constitución en un día y los huesos es dos, pero que no me deprime. Esa es la pequeña y gran sustancial diferencia.

Fuera de eso y si no es, creo que no entiendo la pregunta.
O sea, disfruto mucho leer. Ahh, ¿quizá te referías a eso?
Creo que no entendí la pregunta. Estoy hecho un lío. Necesito dormir.

Gracias por tu comentario.
09:42