La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

miércoles, junio 08, 2005

Cambié de opinión

Hoy entregaba dos finales. En una materia tenía que elegir una pintura, escultura o una pieza de música y escribir algo. Hice un poema. Me gustó, pero me importaba tanto la opinión de ese profesor que, como nunca antes, estuve nerviosísimo, eso sumado a mi intento de leer como Pablo Neruda, más bien como imagino que leía porque nunca lo he escuchado. Leí con demasiados pausas y el resultado fue 'horrible' en palabras del maestro.

Me vino la fatalidad y aquí estoy complicándome la vida...

Pero mi propósito es dedicarme a encontrar el camino más simple. A partir de hoy.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es una regla. Fin de semestre: cosa desastrosa. Cosa desastrosa: fin de semestre.
17:43

Anónimo dijo...

Pues parece que tu regla funciona. =S
00:54