La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

sábado, junio 18, 2005

Avance

Pues desde ayer me di a la noble tarea de fatigar al Qvixote. Este escrito tiene propósito de informar la página en la que me encuentro: Hasta la 21:19 página 336.

Tengo miedo de que se me seque el cerebro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cómo sabes que triunfarás? Ya terminaste? Si es así, felicidades. Sino mejor deja de leer esto y ponte a estudiar.
13:15

Anónimo dijo...

Claro. Pero si hubiera empezado cuando debía, ¿cuál sería el sentido épico, en dónde quedaría la destreza y el placer de trabajar ante la adversidad y triunfar?
13:06

Anónimo dijo...

Y todo por no empezar cuando se debe.
01:57