Ayer fui a la clínica que está en ciudad universitaria. Esperaba obtener una cita para el laboratorio, pero como siempre el amable y servicial equipo de señoritas recepcionistas me lo negó y en su lugar me dieron una cita para el médico general; además para el miércoles (claro, mientras más rápido mejor).
Me molestaron las veinte o cincuenta posibilidades a las que pude recurrir para obtener la cita que necesito. Por ejemplo pude gritarle: ¡Señorita! No me haga perder mi tiempo, le dije que necesito una cita para el laboratorio. Si quisiera una para el médico general se la habría pedido... así hasta armar un escándalo y que llegaran los de auxilio unam, u obtener mi cita (jeje). Pero nop. Salí de la puta clínica con mi coraje :(
Estuve largo rato pensando en mi proceder y llegué a esta conclusión: Me he aferrado tanto a esta personalidad --ejem, la de neurótico-- porque después de millones de momentos de observación de las actitudes que adoptan las personas concluí que es la única forma de ser como todos los demás.
Me vale madre si mi solución es correcta o no. Ya no quiero seguir con esta ruta de enojo, tras enojo.
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
sábado, mayo 07, 2005
De verdad, ya no quiero ser tan neurótico
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