Hoy tengo tres clases. Una de ellas insoportable y como son dos horas, por salud mental, la evito el miércoles. Sigo enfermo; por tanto, cuando me encuentro con alguien y me saluda, su primera pregunta es: 'estás enfermo' y respondo: 'si'. Misma secuencia repetida al infinito.
Originalmente tenía cita con el médico, a las 11. Pero resulta que desperté adivina a qué hora... a las 11. Luego mi cita valió para... etc. Entonces me levanté, prendí la computadora para escuchar mi disco de NIN y bañarme.
Llegué tardísimo a la fac, además me encontré a una amiga y platicamos un rato. A mi clase que en principio comienza a las doce, llegué aún más tarde.
Mi amigo A me invitó a comer con dos de sus conocidos. Resultó que conozco a uno. Estuvimos un rato largo platicando primero y luego leyendo los textos de ellos, no llevé ninguno porque nadie me avisó que revisaríamos nuestro trabajo. Fuimos a la cafetería de economía. Me gusta un chingo ese lugar porque parece un auténtico establecimiento de mil novecientos sesentaicinco. Me imagino a los jóvenes platicando del último discurso en
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
miércoles, mayo 11, 2005
Día largo
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