El domingo para conmemorarlo no dormí nada. Ni un triste minuto. Estuve toda la noche redactando un extra que tenía que entregar a las siete de la noche. Entregaba dos el lunes, uno las diez de la mañana. Ese lo terminé el sábado.
Salí de mi casa a las nueve y diez minutos, a veces exagero, pero es que el transporte interno de mi universidá realmente es malo. Entonces quise prever un eventual arribo a mi facultad por mi propio pie. Llegué a las nueve con quince minutos al metro universidad, caminé. Como siempre el camión no llegaba. Llegué al cuarto para las diez con mi cara pálida, realmente me veía blanquísimo y con unas ojeras envidiables.
Me senté por ahí y comencé a divagar. Por momentos tuve alucinaciones y me sentí de nuevo como en la prepa, excepto que ahí nunca entregaba trabajos, aquí tampoco hasta hace relativamente poco tiempo, este semestre :)
La gente se ve mal. Realmente no es de dios obligarlos a llegar antes de las once a cualquier lugar. Miraba sus caras deslavadas, somnolientas, malhumoradas y totalmente desencantadas y pensé: esto está muy mal, no debiera ser así. Incluso miré a una niña que es hermosa, con una cara desarticulada. Muy mal por los que nos obligan a despertarnos a esas horas infrahumanas.
Parece que a mis extras les espera una calificación agradable, pero nunca me he fiado de la buena disposición de los maestros, así que mi fortuna permanece en...
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
miércoles, abril 20, 2005
Sueño, school, etc.
El sábado dormí por primera vez, no sé en cuanto tiempo, quisiera recordarlo pero me es imposible, doce horas. Decidí acostarme a las once y desperté el domingo por la mañana, noté que había logrado permanecer doce horas en mi cama con los ojos cerrados. En realidad no descansé tanto porque mis sueños estuvieron relacionados con mis extras, que tenía que entregar el lunes. Pero el factor de tiempo que logré dormir era lo que me alegraba.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario