La bitácora más ácida de la blogósfera.

Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.

viernes, abril 08, 2005

No drenado aún

Tenía un sueño. No recuerdo los detalles, pero de alguna manera termino frente a mi papá; quizá era parte de otro sueño, no sé.
Lo abracé y comencé a llorar [A los diecisiete años perdí la capacidad para llorar. Es realmente absurdo; no puedo llorar. Supongo que es una tontería que no he superado] en su hombro. Mi padre vestía una camisa, que ya no existe, la usaba cuando yo tenía cinco o seis años, sus brazos
irradiaban mucha seguridad. Mientras lloraba sentí una gran liberación, drenaba todo lo acumulado en tantos años; hasta que noté que no brotaban lágrimas. Juzgué que era como un niño haciendo berrinche. Sentí una gran angustia...



desperté.

1 comentario:

Anónimo dijo...

1 Comments:
[]pop.tart[] said...
Life is but a dream.
saludos.
18:07