Ayer miré una película italiana en la cineteca. Iba invitado por mi amigo C. La peli es genial. Se llama Io non ho paura.
Antes de comenzar la función C decidió comprar dulces, no es mi estilo mirar pelis y comer, sólo cuando voy con mis padres; pero él compró un paquete de gomitas y durante la función me ofreció. El ambiente de la cineteca ayudó a mis recuerdos, ya saben: una sala enorme; mucha gente; sillas sin compartimiento para poner el refresco; aire acondicionado inexistente o en este caso regulado a una temperatura que hace imposible percibir su presencia; al final nunca falta el joven conmovido que confunde el cine con el teatro y comienza a aplaudir, realmente bizarro. Justo como las visitas al cine en mi niñez; luego, mi evocación fue completa al degustar esas tres gomitas. Ahhh, ¡qué maravilloso es disfrutar de unas gomitas espolvoreadas de azúcar acompañado de una buena película!
¡A partir de hoy dedicaré mis esfuerzos a ejercitar ese noble oficio de la degustación de gomitas en el cine!
Lo recomiendo.
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
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1 comentario:
2 Comments:
flaming me said...
Y yo quiero panditas.
04:31
Salvatore said...
Pero no las compres afuera de la cineteca ni en su dulcería, porque están re caras. Mejor aplica la de llevar tus golosinas en la bolsa como hacen las mamás;) O en tu mochila, como hago yo.
01:16
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