Me levanté a las ocho cuarenta y cinco porque el joven técnico que revisa las computadoras supuestamente llegaría a las nueve. No estaba enojado, incluso me bañé. Sonó el teléfono cuando estaba a punto de secarme y tuve que salir escurriendo agua pensando que quizá sería el joven confirmando su visita; sonó tres veces (Paréntesis para explicar que siempre me vale madre el teléfono o cuando tocan a la puerta si estoy absorbido por actividades más importantes), colgaron. El joven llegó a las doce. Ok. Mantuve mi buen humor contra la adversidad. Luego desayuné y decidí posponer el postre para disfrutar más el mango, había tres.
Dos de la tarde, bajo a la cocina dispuesto a comer feliz y plácidamente mi mango, pero mi gentil y fabulosa hermana desayunó tres mangos. Ok, mi pinche humor es ahora fatal.Tengo que hacer tarea y me caga desperdiciar mi tiempo con actividades de la escuela, además, recordé un trabajito idiota que, prudente, había borrado de mi memoria y ahora inevitablemente tendré que hacer; para terminar mi gran día el puto 'word' no quiere abrirse porque supuestamente no está instalado en mi equipo.
Chingá, este día es una mierda y son las cinco.
La bitácora más ácida de la blogósfera.
Ese debiera ser el subtítulo de este blo9. Pero por una razón que no diré decido que permanezca la que desde hace tantas soledades acompaña a esta bitácora. Cronológicamente te ubicas en mi segundo diario electrónico, que todavía fatigué ciertos días de este dos mil siete. Nunca supe que despegara, salvo en dos entradas en que llegaron precisamente dos colombianos. La abandoné el día que decidí que necesitaba una u erre ele sencilla, de una palabra si era posible. Cuando conseguí mi propósito salí de estos pixeles anaranjados.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
Puedes leerla con ayuda del botón que te posicionará a una entrada motivada por el azar. Por los enlaces accedes a mi primera bitácora o, incluso, a la que mantengo hoy día. Todo comenzó un marzo de dos mil cinco como redacto ahí. Comentarios siempre son bien recibidos. Si quieres estar al tanto de las respuestas, recomiendo la nueva herramienta de blogger. De pronto el botón toma tiempo, se paciente :) Saludos estimado y único lector.
miércoles, marzo 23, 2005
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